Feliz año nuevo celíaco

Pienso en que pasa otro año más y que es el segundo que os felicito desde aquí y se me pone la carne de gallina de emoción.

Este año la verdad es que he estado poco por aquí, 2015 ha sido un año en el que para bien o para mal he estado muy ocupada y, la verdad, es que os he tenido bastante desatendidos (os pido perdón por ello).

2015 ha tenido de todo, desde los mejores momentos hasta los peores, momentos sorprendentes, momentos de monotonía, momentos que parecían repetirse día a día… Como cualquier año, ha sido diverso y me ha hecho aprender más cada día y eso es algo que siempre me gusta.

Me ha gustado continuar con las expediciones celíacas, me ha gustado poder disfrutar de esos amigos que demuestran ser los mejores cuando no ponen ninguna objeción en comer en sitios donde los celíacos podemos comer, también el poder disfrutar del conocer sitios nuevos, de que Celivampi se haya hecho un gran book de fotos a fuerza de conocer sitios aptos, de que cada vez suene menos a chino nuestra condición, de que empecemos a ser un ciudadano más poco a poco y de que, gracias a dar la cara como celíaca por las redes, estoy conociendo a gente estupenda en este viaje a la que no pienso dejar pasar.

Llega el 31 y reflexiono sobre lo novedoso que resulta este mundo en el que cada día se ven recetas nuevas, se entera de sitios donde se puede comer, recibe un buen consejo, experimenta con algo nuevo en la cocina… Si lo miramos desde ese punto de vista, no es mal mundo el celíaco, ya que si se es optimista, es un Planeta Tierra nuevo donde hay mucho que descubrir y mucho a lo que llegar porque estás seguro de que cada día vas a experimentar una nueva noticia que te hará ver las cosas de un modo distinto.

Para 2016 pido que esta tendencia vaya en alza y que todo sea un poco más justo, que todo lo que tenga que ver con nuestra comida no suponga un ejercicio económico extra para el celíaco,  que el mundo de la hostelería se termine de concienciar de que somos buena gente y que solemos ser gente muy agradecida y muy fiel cuando encontramos un sitio del que podernos fiar y de que aunque haya gente que decida comer sin gluten porque es más sano, o no, que tengan un especial cuidado con nosotros y no se dejen llevar por modas que a la larga pueden perjudicarles.

Por lo demás, me gustaría pedir una sanidad pública concienciada que nos adopte y nos ampare más de lo que hace. Entiendo que las asociaciones han hecho un buen trabajo pero sanidad debe darse cuenta de que existimos y debería de acogernos un poco más, ya no me refiero al diagnóstico ni al mantenimiento, si no a ayudarnos a mantener una calidad de vida digna y a ayudarnos a visibilizar lo que nos pasa, ya que esto es algo que no elegimos en ningún momento.

Para despedirme, dar las gracias. Doy las gracias a todos aquellos que perdéis el tiempo leyéndome, a los que sabéis de mi existencia y estáis pendiente de mí en las redes. También a todo ese alrededor mío, concienciado o no, que lucha conmigo en este tren y que me ayuda sobrellevarlo lo mejor posible, a esas tiendas, reposterías, bares, restaurantes, que deciden dar la cara por nosotros y nos dicen que no es tan difícil y que nos ayudan a comer diariamente con tranquilidad.

A todos, a todos vosotros gracias, muchas gracias por hacer de este mundo un mundo por el que dan ganas de luchar y un mundo en el que hay alternativas. Hace años esto no estaba tan claro y ver tantas mejoras me da un vértigo que me llena de optimismo.

Un gran beso y un abrazo enorme a todos.

Gracias por ir en este barco conmigo.10934282_10152658193749220_728998856_n

 

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