Hora de ponerse serios

¡Muy buenas tardes!

Espero que podáis perdonar mi demora, ya sé que hace muchísimo tiempo que no me pongo a escribir por aquí y eso es algo que no debería de pasar, pero estoy teniendo un veranito un tanto intenso y la verdad es que siempre se me olvida darme una vuelta por este lar (vuestro lar).

Llevo pensando bastante tiempo sobre un tema sobre el cuál escribir, siempre me parece que todo en este mundillo es necesariamente repetitivo y me gustaría hablar sobre algo que sea original. Al final me he decidido, me da que va a ser un tanto polémico. No porque vaya a hablar de cosas que susciten una discusión, nada más lejos de mi intención, pero sí que es cierto que de lo que hablaré va a ser mi opinión pura y dura y será subjetivo. Antes de entrar en el meollo, decíos que me encantaría que me dierais la vuestra. Siempre me encanta leeros y escuchar vuestros puntos de vista.

Últimamente veo en las redes quejas del sector de la hostelería comentando que básicamente están hechos un lío. De entrada el tema del gluten, no nos engañemos, todavía no es algo que la gente tenga asentado en la cabeza. Creo que es algo así como que se sabe que existe un problema que tiene que ver con el trigo, pero tampoco se sabe a ciencia cierta lo que pasa realmente, cuando hablo de ésto, hablo de gente que no está familiarizada con el tema por la razón que sea (es fácil, la gente no tiene por qué saber lo que es un celíaco y una de nuestras labores es presentarnos y contar lo que nos pasa).

Estoy dando esta vuelta porque creo que es importante poner sobre la mesa la importancia de ser una persona concienciada y consecuente. Sé que hay muchas veces que nuestros diagnósticos producen despistes, que al principio de todo no sabemos ni por donde nos da el aire. Pero lo primero que tenemos que pensar es que somos enfermos sin medicación, nuestra medicina es comer sin gluten y es así como nos lo tenemos que tomar. Tenemos que tener la conciencia de que si tomáramos una pastilla o cualquier medicina para poder estar bien no nos la saltaríamos a la torera simplemente porque un día nos dé por hacer una travesura (travesuras con la salud, las mínimas, por favor). Pues ahí es donde quiero llegar, tenemos que tener en cuenta que hasta el consumo más incidental de gluten tiene una repercusión en nuestro organismo, no es ningún juego.

Todo esto, sin duda, se agrava cuando salimos fuera. Imaginad por un momento que llego a un restaurante, pido la carta para celíacos y luego me pido una cerveza con gluten. Lo mismo es que simplemente me falta información y formación. Pero ese despiste hace que toda una comunidad se vea afectada porque damos una imagen paradógica al pobre camarero que sólo está ganándose el sueldo de su mes. La obligación del camarero para en cuanto advierte sobre que esa cerveza lleva gluten, pero la última decisión es nuestra.

Tenemos que pensar en que los fallos en el trabajo de cada uno existen y eso es inevitable y creo que no debemos de depositar toda nuestra frustración en un camarero que nos ha puesto una hamburguesa con gluten por equivocación cuando nosotros no hemos sido capaces de mirarla antes de irnos a la mesa (yo siempre la miro, por cierto). Por mi parte, creo que todos tenemos que tener nuestra parcela de responsabilidad en todo esto y no debemos de eludirla ninguno de nosotros. Pero hemos de comprender donde empieza y acaba la de cada uno y ser responsables de todo porque somos los enfermos, sujeto y agente de toda acción que hacemos. Aquí hay en juego varios agentes: el médico, las asociaciones, las marcas de productos y mundos de restauración varios y nosotros.  Cada uno tenemos que ser responsables de la parte que nos toca y más nosotros, que somos los enfermos, que somos los que padecemos las repercusiones si algo sale mal, por lo tanto, los que tenemos la última palabra en todo.

Por otro lado ahí entra mi batalla particular, los que me seguís por las redes ya sabéis de mi opinión sobre la moda del glutenfree, que a mi juicio no ha hecho más que causar desinformación y confundir a gente que sin tener ni idea comen sin gluten por seguir una moda, lo que ha llevado a que muchos sitios tengan comida sin gluten pero no apta para celíacos… Cosa que no sólo no nos ayuda, nos confunde y para colmo nos frivoliza porque se da una imagen de nosotros de paranoicos y exagerados… Claro, no te fastidia, es que se nos va la vida en ello.

Por favor, vamos a ponérnoslo fácil nosotros y a ellos, seamos serios y no juguemos con lo que no se puede jugar. Si vemos que hay un caso muy grande de desinformación, ahí tenemos que estar los demás para ayudar y salir al quite (ya sea con el enfermo no formado o con el camarero que está despistado porque cada uno le contamos una cosa distinta).

Estamos de acuerdo en que el protocolo debería de ser el mismo para todos, pero yo también me relajaría si la persona que tengo delante no se va a poner enferma y sólo está comiendo un muffin sin gluten porque le han dicho que es mucho más sano. (Negocios sólo satisfaciendo a una moda y no a un enfermo, al que marginan y encima confunden).

Las claves:  la información y la formación. Y por favor, la responsabilidad de cada uno de nosotros. Si hay algo que falta en nuestro mundo es visibilidad y que la gente sepa que hablamos de un verdadero problema de salud y no de una ventolera moderna que en algún momento dejará de vender y de obtener beneficios a costa de gente que no puede elegir otra vida.

 

¡Os mando un saludo!

Tengo preparada otra entrada la mar de molona. En esta he estado un poco seria. Espero que me disculpéis.

Un mordisco indoloro del vampirillo y un beso de mi parte.

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